Las 6 mejores técnicas de estudio para estudiantes de secundaria
Consulta estos seis consejos rápidos que te ayudarán a mejorar tus habilidades de estudio.
1. Gestión del tiempo
Estás en la preparatoria y tu tiempo es limitado. Tómate un tiempo para reevaluar tu lista de tareas. ¿Qué es lo más urgente y cuáles pueden esperar? ¿Es más importante prepararte para tu examen de Historia de los Estados Unidos AP el viernes o completar tu ensayo de Literatura de Honores que debes entregar en dos semanas? Como ya tienes tu agenda diaria lista (idealmente con algunas semanas de anticipación), deberías poder anticipar lo que viene y decidir qué debes abordar primero. Algunos estudiantes trabajan mejor si terminan primero las tareas más difíciles, lo que genera una sensación de logro y aligera la carga de cara al futuro. Otros prefieren abordar primero las tareas fáciles, para poder tachar algunas cosas de su larga lista rápidamente. Averigua qué sistema te funciona mejor y cíñete a él. Lo más importante es que analices tus próximas tareas de manera integral y determines qué debes abordar primero.
2. Toma de notas
Todos estamos familiarizados con estar en clase, sentir que entendemos un concepto, y luego volver a casa a hacer la tarea, sintiéndonos perdidos en el mismo material. Aquí es donde entra en juego tomar apuntes de forma diligente y organizada. Tomar apuntes no solo te ayuda a repasar el material de clase después de escucharlo por primera vez, sino que escribir y tomar notas de lo que escuchas te ayudará a absorber y retener más información, en lugar de que la información fluya por un oído y salga por el otro. Claro que puede ser difícil mantener apuntes bien organizados cuando el profesor avanza rápido en clase. Por eso Crimson recomienda repasar tus apuntes cada noche. Repasa y resalta los puntos clave, colorea temas específicos y añade notas adhesivas en las áreas que sabes que necesitas más claridad. Tus apuntes son tu mejor guía para el éxito en tus clases.
3. Configuración de un espacio de estudio
Asegúrate de que tu espacio de estudio esté a tu gusto. Elimina todas las distracciones y ten todos los materiales necesarios: libros de texto, cuadernos, resaltadores, tu refrigerio favorito, etc. Si tu escritorio está desorganizado, puede ser difícil concentrarse en lo que realmente importa. Te recomendamos tener un espacio de estudio separado de donde te gusta relajarte o dormir. Así, cuando llegue la hora de trabajar, podrás ir a tu espacio de estudio, y cuando llegue la hora de relajarte, podrás desconectar del trabajo y recargar energías.
4. Recompensarse a sí mismo
Recompénsate por tu esfuerzo. ¿Estudiaste tres horas para el examen? Date un capricho y deja que tu mente se recargue. Quizás eso signifique dar un paseo por el barrio, comer tu refrigerio favorito o ver tu programa favorito. Solo asegúrate de volver al trabajo cuando lo necesites. Recuerda tus objetivos a largo plazo y por qué cada una de estas pequeñas tareas es realmente importante. Los pequeños logros suman para tus objetivos generales. Mantén el objetivo a largo plazo en mente mientras te concentras en las tareas pequeñas que te ayudarán a lograrlo.
5. Grupos de estudio
¿Qué pasa cuando te atascas con un concepto que no entiendes del todo y estás encerrado en casa sin acceso a tu profesor? Aquí es donde los grupos de estudio pueden ser realmente útiles. Formar grupos de estudio con algunos compañeros ayudará a reforzar conceptos, permitirá que todos resuelvan preguntas y consolidará la comprensión. Repasar en voz alta puede ayudar enormemente a los estudiantes a asimilar el material y a asegurarse de que lo comprendan por completo. También es una gran oportunidad para ayudar a otros compañeros mientras sigues repasando el material. Además, puede romper la monotonía de estudiar durante horas y horas solo.
6. Mantenerse motivado
Recuerda, mantener la motivación es crucial. Debes tener presentes tus objetivos a largo plazo y celebrar tus pequeños logros. Recompénsate por tu esfuerzo y asegúrate de tomar descansos para recargar energías. No olvides recompensarte por los pequeños logros para mantenerte motivado y seguir adelante.
Estas técnicas de estudio te ayudarán a mantenerte organizado, concentrado y motivado durante tu etapa en la preparatoria. Al implementar estas estrategias, estarás bien preparado para la universidad y el futuro.


